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Prostitutas francesas las prostitutas os precederan

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Muchas lo hacen por necesidad, porque otros trabajos no dan para sostener quién sabe a hijos, o a una madre enferma. Merecen respeto, consideración y pena. De ninguna manera condenarlas. Es la realidad de todos las noches. Un merecido reconocimiento para este artista peruano. Del Solar es el traductor oficial de E. Canetti, ganador del Nobel en Y para desgracia de esta generosa nación, los hombres de letras destacados que llevan en sus DNIs esta nacionalidad con eco de maldición no son pocos, lo que es una astringente ironía.

Dentro de una quinta miraflorina, Juan José del Solar, traductor peruano, trabaja en el cuarto tomo de las obras completas de Elías Canetti. Ya han sido publicados en La Galaxia Gutenberg los tres primeros que incluyen "Masa y Poder"; la autobiografía "Historia de una Vida" y "La escuela del buen oír", donde se compilan sus títulos narrativos.

Del Solar fue considerado por Canetti, cuyo primer idioma fue el ladino, una variante del español utilizada por los judíos ibéricos, como su traductor oficial al castellano. Es algo realmente comparable a un trabajo de filigrana o encaje de bolillos. Mt 21, 32; cf. Ellas son las primeras, las adelantadas de la gracia de Dios, son constructoras del Reino, es decir, de la nueva humanidad, ya aquí, en un sentido "social", personal. Pero Dios tiene otros hijos… que dicen que no van… pero en el fondo van.

Éstos son como el hijo pródigo: Ciertamente, no todos los publicanos y prostitutas fueron… pero fueron algunas, las suficientes para descubrir que Dios abre con ellas un camino de salvación. Sólo se dice que "han creído" y que la fe es para ellas un cambio de vida radical.

Pero estrictamente hablando, los verdaderos pioneros del Reino son las prostitutas y lo spublicanos… Ellos son los primeros… en el camino del Reino. Por eso, porque ellos inician el camino Ellas no hacen un camino para ellas solas, lo hacen para todos En la historia del Reino de Dios los primeros no son jerarcas y jefes, sino publicanos y prostitutas. Ellos, en especial las prostitutas, son los auténticos representantes de nuestra sociedad.

El texto, como digo, es fuerte. Las prostitutas no reciben la caridad de la gran iglesia que las ama, sino que son ellas las que inician el camino de la Gran Iglesia, que es para todos Las prostitutas han creído Lo diré con el griego: Es como si los grandes no tuvieran sentimientos… y sólo prostitutas y publicanos pudieran tenerlos de verdad y creer de verdad, trasformando los sentimientos desde la llamada de gracia, en la gracia.

La tradición cristianaha sentido casi siempre dificultades ante este pasaje. A las prostitutas en general se las ha seguido utilizando o, en el mejor de los casos, se las ha metido en casas de arrepentimiento y conversión. Son los hijos mayores los que deben descubrir la fe que hay en muchas prostituías y publicanos, para dejarse cambiar desde ellos y por ellos desde ellas y por ellas.

No es el buen sistema el que debe convertir encerrar a las prostitutas, sino que debe dejarse iluminar por ellas. Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura. Te faltan caracteres Respetar saltos de linea Comentarios Comentario por Oliva Porque sin creer en Dios, viven en el Abba y desde el Abba, participan de Su Vida sin que les medie la muerte y nos preceden en un Reino que se construye desde ahora.

Incomoda a los defensores de la Constitución del 78 y a muchos independentistas que se ven atrapados en la descalificación. Es el signo de los tiempos en esta edad de la ira. Entonces como ahora, la reacción se parece mucho a la acción. Ni la tradición es tradición ya, ni el espíritu pertenece al pueblo ni hay memoria viva. Son construcciones que toman de prestado el contenido y la forma de aquello contra lo que se sublevan. Esta vez se trata de la eutanasia. Se alzan voces encrespadas, casi todas ellas muy diferentes a las que se emplean en los pasillos y en las habitaciones de los hospitales.

También se ha tomado en consideración una propuesta similar que llega desde el Parlament de Cataluña. Parece no comprenderse que en democracia un principio es innegociable para quien lo es, y para todos si lo determina la Constitución o la mayoría.

Irene Villa perdió, cuando tenía doce años, las dos piernas. Fue en un atentado de los que, en estos días, al despedirse, justifican su violencia por la represión de la Guerra Civil. Mi vida era la de una adolescente feliz. De pronto, empecé a vivir sin piernas -me cuenta Villa-.

Escucho a Irene mientras las televisiones emiten una y otra vez el acto montado por el ya disuelto grupo terrorista en Cambo, en el País Vasco francés. Los autodenominados mediadores internacionales dan lectura a la Declaración de Arnaga.

Horas antes, Josu Ternera, el que fuera jefe de los terroristas, ha grabado un mensaje para solemnizar el punto final. Hay un hilo invisible que te vincula al terrorista para siempre.

Lo he visto en mi hermana, que estuvo a punto de quedarse sin hermana y sin madre y que es incapaz de perdonar. El debate en realidad no debate sobre la ampliación de la llamada prisión permanente revisable, que ocupa a los españoles desde hace unos días, es el mejor reflejo de la dificultad de toda una sociedad por mantener vivo uno de sus principios fundacionales. Se diluye en las conciencias el principio de reinserción, recogido en el texto constitucional como traducción laica y penitenciaria de la misericordia cristiana y de la voluntad de reeducar a los presos propia de la mejor tradición republicana.

Se le llama prisión permanente revisable, pero se trata de una cadena perpetua. La cadena perpetua siempre ha incluido la posibilidad de poner al reo en libertad pasado cierto tiempo.

Lo importante es hacer. La segunda lectura muestra que lo realmente importante no es decir sino hacer. El sí del segundo hijo del evangelio era pura ostentación: Volver Arriba Santos Padres: Porque estos dos hijos ponen bien de manifiesto lo que sucedió con losjudíos y con los gentiles. Todo cuanto dijere el Señor lo haremos y obedeceremos, en sus obras le desobedecieron. Justamente porque no pensaran que la ley había de servirles para algo, Él les hace ver que ella había de ser motivo de mayor condenación.

Que es lo mismo que Pablo afirma cuando dice: Y notemos que, para que sean ellos mismos quienes se condenen, les obliga el Señor a responder a su pregunta, que era como pronunciar su propia sentencia.

Publicanos y rameras van delante Para conseguirlo, pone la culpa en otra persona. Mas ya que ellos mismos sin entender lo que decían, pronuncian su sentencia, el Señor pasa a revelarles lo que estaba como en la penumbra y les dice: Los publicanos y las rameras se adelantan a vosotros camino del reino de los cielos.

Porque vino Juan a vosotros en camino de justicia, y no le creísteis, pero los publicanos y las rameras le creyeron. Y vosotros, a pesar de verlos, no os arrepentisteis luego para creer en él. De ahí que añade también la causa. Vino en camino de justicia. No, su vida fue irreprochable, y su celo extraordinario; y, sin embargo, no le prestasteis atención. Y, junto con ésta, otra culpa: Porque su deber era haber creído antes; mas el no haber creído ni aun después, es pecado que no tiene ya perdón posible.

Grande alabanza de los publicanos y mayor condenación de fariseos: Y ni aun a éstos queréis por maestros. Vosotros no creísteis, y esto no les escandalizó a ellos. Ellos creyeron, y esto no os aprovechó a vosotros. Os preceden, no quiere decir que ellos sigan, sino que, si quieren, tienen esperanza de seguirlos. Nada, en efecto, como la emulación despierta a la gente grosera.

De ahí que el Señor repita a cada paso: Y por eso, para excitar su emulación, les pone delante a publicanos y rameras. En realidad, éstos son los dos extremos del pecado; los dos engendrados de un mal amor: Pero con ello les prueba también que creer a Juan es, sobre todo, obedecer a la ley de Dios. El que las rameras, pues, entraran en el reino de los cielos no fue obra de sola gracia, sino también de justicia. Porque no entraron siguiendo en su mala vida, sino obedientes y creyentes, purificadas y transformadas.

Porque no les dijo a bocajarro: Primero les pone el ejemplo de las rameras y luego añade lo de la fe, convenciéndolos por la evidencia misma de los hechos de lo imperdonable de su conducta y haciéndoles ver de paso cómo todo o hacían portemor a los hombres y por vanagloria.

Porque si no confesaban a Cristo, era por temor de ser excomulgados de la sinagoga; y si de Juan no se atrevían a hablar mal, no era por respeto a su santidad, sino por temor al pueblo.

Y vosotros, a pesar de saberlo, no os arrepentisteis después para creer en él. Malo es ya no decidirse por el bien desde el principio, pero mucho peor no cambiar tampoco después. Esto es lo que señaladamente hace perversos a muchos y esto es lo que veo pasarles ahora a algunos por su extremo endurecimiento.

Exhortación a la confianza: El caso es que esta mala mujer se hallaba entre nosotros; era la primera actriz del teatro, su nombre corría de boca en boca por todas partes, no sólo en nuestra ciudad, sino también en la Cilicia y Capadocia. Muchos la acusaban hasta de magia, de modo que tendía sus redes no sólo con la belleza de su cuerpo, sino también con sus maleficios. Entre sus redes llegó a prender esta mala mujer no menos que al hermano de la emperatriz.

Tal era la tiranía de su belleza. Mas de pronto, no se sabe cómo, o, mejor dicho, yo lo sé perfectamente; con decidida voluntad, por su cambio de vida y por la gracia de Dios, que a sí se atrajera, despreció cuanto antes había amado, tiró por tierra todos los embustes del diablo y emprendió su carrera hacia el cielo. Se acudió por causa de ella al prefecto de la ciudad, fueron soldados bien armados, y no fueron capaces de hacerla volver a la escena ni sacarla de entre las vírgenes que la habían recogido.

Tan necesaria nos es en todo momento un alma inflamada de fervor, y nada hay entonces que nos impida llegar a ser grandes y admirables. Ni tampoco el pecador desespere, pues muy posible es que también él pase delante a los primeros. Escuchad lo que dice Diosa Jerusalén: Díjele después de cometer todas estas impurezas: Conviértete, y no se convirtió.

Lo que quiere decir que, por lo menos cuando nos volvemos al ardiente amor de Dios, Dios no nos echa ya en cara lo pasado. No es Dios como los hombres. Dios, si nos arrepentimos, no nos reprocha lo pasado ni nos dice: Si nos volvemos a Él, nos ama. Lo que cumple es que nos volvamos debidamente. Conversiones así no sólo se han dado en el Antiguo, sino también en el Nuevo Testamento. Y, sin embargo, pudo hacerse a Dios propicio. Y, sin embargo, por haberse adormecido, cayó. Y, sin embargo, se convirtió en apóstol.

Y vino a ser evangelista. De ahí que os repito: A éste se le dice: El que crea estar en pie, tema no caiga; y a aquél: Enderezad las manos flojas y las rodillas desatadas. Nuevamente a los unos les dice: Y a los otros: Los unos han de vigilar por guardar lo que tienen; los otros esforzarse por ser lo que no son.

Aquellos han de guardar la salud; éstos, librarse de su enfermedad. A los unos se les dice: Pues toma tu camastro y echa a andar y vete a tu casa.

Porque el pecador no sólo es impotente para el bien, sino muy activo para el mal. Y, sin embargo, aun cuando tal sea tu situación, con un poco que quieras levantarte, todos tus males pueden desaparecer. También ahora se presenta delante de ti Cristo y te dice: No tienes hombre, pero tienes a Dios. No tienes quien te meta en ella, pero tienes quien te manda que tomes tu camilla y camines.

Aquí no cabe decir: Mientras yo bajo, otro se me adelanta. Es ésta una gracia que no se gasta ni consume, una fuente que mana perennemente y de su plenitud nos curamos todos en el cuerpo y en el alma. Acerquémonos pues, también ahora. Rahab, mala mujer era, y se salvó. El ladrón, asesino sería, y se convirtió en ciudadano del paraíso.

Judas que estuvo con el Maestro, se hizo traidor; y el ladrón, estando en la cruz, se hizo discípulo. Tales son las sorpresas de Dios. De este modo fueron los Magos gloriosos; así el publicano se convirtió en evangelista; así el blasfemo en apóstol. No te cierres las puertas, no obstruyas la entrada.

Breve es el tiempo presente, escaso el trabajo. Mas aun cuando fuera mucho, ni aun así habría que desalentarse. Y, a decir verdad, tampoco es igual uno y otro trabajo. Porque, en los negocios terrenos, los peligros son continuos, los daños se suceden unos a otros, la esperanza es incierta, la servidumbre mucha, y el gasto de dinero, de cuerpo y de alma, constante.

Mas aun cuando los negocios no fracasen, sino que den mucho fruto, ése permanece poco tiempo. No así en la virtud. El trabajo es en el tiempo de la corrupción y en el cuerpo mortal; la corona, empero, en cuerpo inmortal y exento de vejez y que no ha de tener fin. El trabajo es lo primero y breve; la recompensa, posterior y sin término, a fin de que puedas ya descansar tranquilamente, sin perspectiva de molestia alguna.

Porque allí no hay que temer ya cambio ni decadencia, como aquí. Porque el que desprecia las riquezas, aquí mismo recibe ya su recompensa, libre que se ve de preocupaciones de envidias, de denuncias, de insidias y de malquerencia. Y, por modo semejante, todas las otras virtudes nos dan ya desde aquí su recompensa. Porque de este modo no sólo viviremos felices en este mundo, sino que alcanzaremos los bienes eternos, que os deseo a todos por la gracia y misericordia de nuestro Señor Jesucristo, a quien sea gloria y poder por los siglos de los siglos.

Sí, quiero El domingo pasado, queridos hermanos, vimos cómo Jesucristo empleaba la imagen de la viña de tan rico contenido en la tradición judía. Acabamos de escuchar cómo Nuestro Señor vuelve a emplear la misma imagen, pero ahora para ilustrar un nuevo elemento en relación con la Iglesia que eso significa la viña.

Lo peor es que los mismos líderes judíos habían dado la razón de ello. Jesucristo simplemente toma nota de lo que pasaba: La Sagrada Escritura llama obediencia de la fe a esta respuesta del hombre a Dios que revela. Pensémoslo bien, someterse libremente, como pasa en el matrimonio para ambos, cf. Por eso usamos la misma palabra, alianza, para referirnos a ambas relaciones, la de Dios con el hombre y la del esposo con la esposa.

No por nada, san Pablo lo llama el padre de todos los creyentes cf. Hasta la Escritura lo dice: El que hace la voluntad del padre es el hijo que primero rechaza hacer lo que el padre le pide pero finalmente lo hace.

Muéstrame tu fe sin obras que yo por las obras te mostraré mi fe, dice Santiago 2, Recordemos la imagen usada por Cristo: Ya el domingo pasado dimos a entender todo el significado que esa imagen encierra.

Pues bien, todos hemos de colaborar en ello: Este deber es inherente a la dignidad de la persona humana. Todos estos valores informan, y al mismo tiempo, dirigen las manifestaciones de la cultura, de la economía, de la convivencia social, del progreso y del orden político, del ordenamiento jurídico y, finalmente, de cuantos elementos constituyen la expresión externa de la comunidad humana en su incesante desarrollo" en Esto que se dice de la sociedad natural o sea la familia, el barrio, la ciudad, la nación, etc.

La condición social de la naturaleza del hombre también es redimida por Cristo. Dicho sencillamente, todos y cada uno estamos llamados a colaborar en la viña. Venid también vosotros a trabajar a mi viña. De nuevo, esto vale tanto para el orden natural como para el sobrenatural. San Juan lo señala claramente: En esto hemos conocido lo que es amor: También nosotros debemos dar la vida por los hermanos 1Jn 3: Pero, luego cambió, es decir se dio en él una conversión, algo que es constantemente requerido de nuestra parte: La sociedad, hemos señalado siguiendo al catecismo, "es indispensable para la realización de la vocación humana.

Ahora, para alcanzar este objetivo es preciso que sea respetada la justa jerarquía de los valores que subordina las dimensiones 'materiales e instintivas' del ser del hombre 'a las interiores y espirituales' En realidad, la necesidad es incluso mayor. Dada la situación actual del hombre, herido por el pecado original, se hace virtualmente imposible alcanzar una sociedad perfecta prescindiendo de la revelación: La caridad representa el mayor mandamiento social.

Respeta al otro y sus derechos. Inspira una vida de entrega de sí mismo: La Virgen María, como hemos señalado, nos dio un ejemplo de aceptación de lo que Dios pedía.

Toca ahora a nosotros ponernos a trabajar decididamente en la viña para no ser considerados siervos malos y perezosos, indignos de recibir la paga prometida, que es nada menos que la vida eterna.

Todos los derechos reservados Volver Arriba Aplicación: Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: Mejor es cumplir la voluntad de la persona amada, en este caso Dios , sin reconocerla que reconocerla y no cumplirla. Reconocer la voluntad de la persona amada es aceptar sus razones, comprender sus motivaciones, conocer sus deseos, darle el sí, llegar a un encuentro a nivel intelectual no admitiendo, ni consintiendo, fisura ni discusión alguna; pero eso no es amor.

No discutir no es amar. El amor es una adhesión personal que se traduce en hacer mía la voluntad del otro. El amor se expresa en la obediencia, pues ésta pone de manifiesto el interés profundo de la persona en ese momento. Quien ama procura una fusión de voluntades sin confusión de libertades ni de personalidades.

Obedecer no es acatar y ser uno con la otra persona, no es dejar de ser dos. Educar en la voluntad, educar en la obediencia, es preparar para el amor. Para la inmensa mayoría de la gente amar es querer, querer para sí, y cuando no quieren se acaba todo.

Creen amar y confunden obediencia por absorción, dependencia o dominio. Amor y libertad son, para ellos, términos antagónicos hasta el punto de que cuando dejan de amar se sienten libres. La obediencia debida al amor es fruto de la razón y de la conciencia del individuo que caminan juntas: Amo y obedezco cuando pienso y siento al unísono con otra persona.

Por eso puedo definir el amor como un compromiso con uno mismo hacia la persona del otro. La pérdida de interés por complacer al otro, haciendo tuya su voluntad con alegría, manifiesta tu desinterés por él como persona.

Obedecer pone de manifiesto el deseo de unión personal, corporal y espiritual. Cuando aparece el desinterés por complacer al otro cumpliendo su voluntad es que el amor desapareció y no se lo dijiste por caridad, piedad, miedo o interés. En el amor obedecemos no por caridad, ni por interés, ni por el ejercicio de la paciencia, ni por miedo a perder a la persona amada; obedecemos porque la persona amada encarna nuestras aspiraciones y anhelos.

Éste es el momento en que podemos preguntarnos si Dios, o qué dios, encarna nuestras aspiraciones y anhelos. A qué Dios servimos y obedecemos. En este asunto se dan muchas aporías, por ejemplo: El amor no es amor si no se manifiesta en actos de obediencia, que es donación desinteresada, nunca en actos de dominio o acatamiento. Para ser feliz el hombre necesita expresar en su existencia concreta de cada día la esencia de su ser íntimo y personal.

La esencia la expresamos en la existencia. Lo que somos y sentimos en la intimidad personal lo expresamos en la vida cotidiana. Si consiente una dicotomía entre su pensar y actuar da pie a un principio de esquizofrenia muy peligroso. Contradecirse es de humanos, hasta setenta veces siete, pero lo grave es vivir en paradoja, en la contradicción por sistema. Ser y tener la valentía de expresarlo es el fundamento de la felicidad y es a lo que llamamos autenticidad. Muchos padres de los países empobrecidos acuden a ella como sustento económico, y miles y miles de niños de la calle del Tercer Mundo se prostituyen porque no les queda otra alternativa para matar el hambre: El obsceno y perverso turismo sexual se incrementa de año en año.

España es el tercer país del mundo con mayor demanda proporcional de prostitución, que mueve unos Tener que llegar a legalizar la prostitución supone legalizar la violencia, la discriminación, la explotación, el vilipendio de la mujer y la rastrera bajeza moral de los hombres.

La mayoría de las religiones dan mucha importancia a lo cultual, a las ceremonias, a los ritos. Su religiosidad y relación con Dios era solo desde el compromiso con la justicia, la verdad, el amor, la fraternidad, la comprensión, la compasión, el perdón, la salud, la vida, el servicio a todas las personas, pero siempre desde una conciencia crítica y comprometida, incluso escandalosa para mentes cerradas, como eran las de los fariseos, saduceos, letrados, legistas y senadores que merodeaban y vivían de las prebendas del templo de Jerusalén.

El Obispo Francisco hace unos días les llamó claramente la atención a los Obispos italianos con estas palabras: Me parece que a algunos curas de tirita en el cuello este Papa no les va. Aquella mujer no tenía ninguna cosa que darle, pero le dio lo mejor: Los indígenas, tan pobres, de Guatemala, cuando llegabas a sus casas, aunque fuera de incógnito, siempre, siempre, tenían algo que darte.

Carecían de casi todo, pero para el que llegaba, siempre había algo. Te recibían con inmensa amabilidad, con la mayor gratitud por visitarlos. Los pobres dan de lo que necesitan; los ricos, dan a veces algo es de lo que les sobra.

Tenemos un ejemplo bien palmario en lo que hicieron los bancos y cajas con los clientes que les confiaron ingenuamente sus ahorros: Entra un atracador a un banco e inmediatamente llega todo un despliegue policial a detenerlo o perseguirlo. Esto sí que es fariseísmo absoluto de una sociedad tan cruelmente injusta.

En España para 45 millones de personas hay 69 diócesis, y en Italia para 60 millones hay Hay demasidas diócesis y demasiados obispos, que tienen poco que hacer y se pasan demasiado tiempo mirando para Roma y cómo llegar allí hacer carrera , en vez de acompañar a su pueblo. Por eso el Papa les pidió también que reduzcan diócesis y se dejen de escalar.

Suscribo totalmente lo que usted dice, porque para el neoliberalismo no vales nada por lo que eres, sino por lo que tienes. Tenemos un escandaloso y bochornoso ejemplo en el complejo de juego y ocio que se quiere instalar en Madrid donde se va quebrantar la ley para permitir fumar en él.

Decía Lope de Vega: Quieren fumar, que fumen, da igual. Lo importante es su dineo, que se maten a si mismos no importa.